Elecciones 2026
SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL 2026 Y LOS DESAFÍOS DE GOBERNABILIDAD DEL PRÓXIMO PRESIDENTE
Del triunfo electoral a la construcción de poder
La segunda vuelta presidencial de 2026 marca el cierre de un ciclo político y el inicio de una nueva etapa para Colombia. Más allá de definir quién ocupará la Presidencia de la República durante los próximos cuatro años, la elección permite identificar cómo se reconfiguraron las fuerzas políticas del país, qué sectores lograron ampliar su respaldo electoral y cuáles fueron los territorios determinantes en la construcción de la victoria.
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El ganador: magnitud y distribución del triunfo
1.1 RESULTADO NACIONAL: ADLE
1.2 EL TONO DEL PACTO HISTÓRICO: RECONOCIMIENTO PRELIMINAR Y PRESIÓN DISCURSIVA
Aceptación de resultados: El escrutinio como nuevo campo de disputa política
La reacción del Pacto Histórico marca el tono de los próximos días. Iván Cepeda reconoce el preconteo como dato preliminar de la jornada, subraya que el resultado oficial depende del escrutinio y anuncia una estrategia jurídica sobre miles de mesas. Gustavo Petro acompaña esa línea al pedir esperar el conteo oficial y al señalar presuntas irregularidades en el proceso.
El discurso del oficialismo se mueve sobre tres ideas: defensa del voto, vigilancia ciudadana y desconfianza frente al preconteo. Esa narrativa mantiene cohesionada a la base progresista, sostiene la presión sobre las autoridades electorales y evita una aceptación política plena en la noche electoral. El mensaje central será que la elección sigue abierta en el terreno institucional hasta que termine el escrutinio.
1.3 QUÉ SIGUE: DEL PRECONTEO AL RESULTADO OFICIAL
1.4 MOVILIZACIÓN Y SEGURIDAD DURANTE EL ESCRUTINIO
1.5 IMPLICACIONES PARA DE LA ESPRIELLA Y LA TRANSICIÓN
1.6 SEÑALES PARA MONITOREAR
Primer discurso de Abelardo de la Espriella como presidente electo:
1.7 EL DESAFÍO DE GOBERNAR UN PAÍS PARTIDO EN DOS
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Geografía electoral
2.1 VARIACIÓN EN DEPARTAMENTOS ATÍPICOS
El ICP identificó 722 puestos físicos únicos con, al menos, tres señales electorales atípicas, a los que se suman 103 puestos donde el voto en blanco, nulo o no marcado fue ganador en municipios con riesgo territorial activo. En conjunto, estos puestos concentran 327.196 votos efectivos y un potencial electoral de 494.434 personas habilitadas. En una elección presidencial competida, donde todos los votos se agregan nacionalmente, esta magnitud no puede tratarse como marginal, especialmente si las variaciones se concentran en departamentos donde la diferencia entre candidatos fue estrecha o donde uno de los dos bloques necesitaba ampliar márgenes.
En el cierre de segunda vuelta, varios de los territorios señalados como sensibles por el ICP terminaron con ventajas claras para Cepeda: Cauca, Nariño, Chocó, Putumayo, Vaupés, Guainía y Vichada. En todos estos casos, la votación del Pacto Histórico fue alta y consistente con su desempeño de primera vuelta, pero conviene observar si el crecimiento entre rondas respondió a movilización política ordinaria, expansión de participación o concentración territorial en zonas específicas. Norte de Santander, en cambio, aparece como el caso inverso: un departamento con señales de riesgo territorial donde Abelardo consolidó una de sus ventajas más amplias.
Caquetá merece una mención particular. Fue el único departamento que cambió de ganador entre vueltas: en primera vuelta ganó Abelardo y en segunda vuelta Cepeda por un margen estrecho. Esa variación puede explicarse por transferencia de votos, por crecimiento del Pacto Histórico en municipios rurales y por la movilización en zonas donde Cepeda ya tenía bases territoriales. Sin embargo, por tratarse de un departamento incluido dentro de las alertas de riesgo territorial, el cambio debe leerse con una capa adicional de cuidado, no para poner en duda el resultado, sino para diferenciar entre variación política ordinaria y variación territorial sensible.
El valor de esta lectura no está en poner en duda el resultado nacional, sino en identificar dónde los cambios merecen una mirada más fina. Una cosa es que un departamento aumente su votación por transferencia de apoyos, identidad ideológica o movilización de nuevos votantes; otra es que ese aumento ocurra en zonas donde ya existían alertas por control territorial, presencia armada o restricciones al proselitismo. En ese sentido, Cauca, Nariño, Chocó, Caquetá, Vichada y Norte de Santander funcionan como una capa de contraste sobre el mapa electoral: no reemplazan la lectura política del resultado, pero sí ayudan a identificar territorios donde la observación debe ser más detallada.
2.2 PARTICIPACIÓN ELECTORAL
La participación fue el tercer elemento para explicar el resultado. En primera vuelta votaron 23.978.304 ciudadanos, sobre un censo de 41.421.973 personas habilitadas, para una participación de 57,88 %. En segunda vuelta, la participación subió a 26.339.447 votantes, equivalentes al 63,58 % del censo. Esto significa que entre una ronda y otra aparecieron 2.361.143 votantes adicionales y que la participación aumentó 5,70 puntos porcentuales.
Bogotá: Cepeda gana, pero la derecha vuelve competitiva la capital
Antioquia: el ancla territorial de Abelardo
Atlántico: ventaja de Cepeda, pero con margen de expansión y disputa
2.3 OTROS TERRITORIOS CLAVE: VALLE, SANTANDER, NORTE DE SANTANDER, CAQUETÁ Y VICHADA
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¿De dónde salieron los votos?
3.1 APOYOS POLÍTICOS Y ADHESIONES PÚBLICAS:
Adhesiones antes de primera vuelta
Adhesiones después de primera vuelta
3.2 LOS VOTOS QUE DEFINIERON EL TRIUNFO EN SEGUNDA VUELTA
Fuente: elaboración propia con base en datos del Preconteo de la Registraduría en 1ra vuelta.
Fuente: elaboración propia con base en datos del Preconteo de la Registraduría en 1ra vuelta.
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La campaña entre vueltas: qué cambió
4.1 EL EFECTO DE LA PRIMERA VUELTA
La apuesta de de la Espriella fue, esencialmente, no cambiar nada. Su eje narrativo fue la independencia y, por eso, aunque hay apoyos de casas políticas y otros sectores, han buscado que no figure logo alguno. Esto se tradujo en una postura deliberada de no recibir formalmente a los partidos, incluso cuando lo respaldan. Aunque el Partido de la U, los conservadores y Cambio Radical anunciaron su apoyo, no agradeció a ninguno, y al Partido Liberal lo rechazó de tajo antes de que pudieran apoyarlo, calificándolo de “apéndice de Petro y Cepeda”. Es una jugada de pinzas que capitalizó la maquinaria sin contaminar el relato de outsider. Luego, durante el balotaje, de la Espriella logró crecer un 24.9% (+2.595.442 de votos), logrando recoger, mayoritariamente, los votos que obtuvo Paloma en primera vuelta.
En tono, Abelardo dobló la apuesta por la confrontación desde la misma noche del 31 de mayo, pues mantuvo un discurso duro ante la decisión de Petro y Cepeda de no aceptar los resultados, con un llamado a “defender la democracia por la razón o por la fuerza”, frase que se volvió emblema de su campaña y que ha generado debates sobre el tono que podría adquirir la contienda.
Para Cepeda, por el contrario, el resultado fue un baldado de agua fría que lo obligó a recalibrar su estrategia. Desde el oficialismo y sectores sociales afines intentaron alejarlo de su resistencia a debates, mejorar comunicaciones e intensificar la pauta digital. Los cambios se enfocaron en reforzar su estrategia digital con nuevos grupos poblacionales como los k-poppers, artistas y sectores afines que no tuvieron la movilización esperada en primera vuelta. Este nuevo enfoque viene después de una semana perdida, tal como lo manifestó Gustavo Bolívar en varias entrevistas, asegurando que no esperaban un escenario de segunda vuelta y en la que se dedicaron a replantear la campaña. Sin embargo, los resultados de la segunda vuelta muestran que los movimientos de base que se activaron, lograron atraer la mayor parte de los nuevos votos durante el balotaje, recortando considerablemente la diferencia con Abelardo de la Espriella y teniendo un aumento del 31 % de votos (+3.018.756 de votos), 6 puntos porcentuales más que el contrincante.
4.2 DISCURSOS Y MENSAJES QUE MOVIERON VOTOS
Temas que ganaron protagonismo
Temas que desaparecieron
Cambios de tono
Aquí está la asimetría más interesante. La campaña de de la Espriella enfrentó presión académica y estratégica para moderarse. Y esa moderación se delegó tácticamente en José Manuel Restrepo, pues durante la segunda vuelta Restrepo tomó la batuta de las entrevistas, saliendo a desmentir versiones de posibles eliminaciones de subsidios, además de autodenominarse garante de que De la Espriella respetará los derechos individuales de las minorías, bajo el argumento de que es un demócrata. Es decir, el candidato mantiene el tono duro mientras su fórmula actúa con moderación.
¿Qué propuestas fueron moderadas?
¿Qué propuestas fueron abandonadas?
¿Qué nuevos mensajes aparecieron?
En moderación, el caso más claro es el repliegue, vía Restrepo, sobre los subsidios: la campaña de de la Espriella salió a desmentir que vaya a eliminarlos, suavizando el filo de la “reducción del Estado” en su componente más sensible para el voto popular. Del lado de Cepeda, la moderación es de marca: pasar del lenguaje de continuidad del proyecto a uno de “corregir errores” y diálogo con quienes critican al gobierno. En cuanto a propuestas abandonadas o sostenidas pese a su costo, lo relevante es que de la Espriella no ha abandonado sus banderas más polémicas, lo que se volvió flanco de ataque. Su programa mantiene eliminar la JEP, construir siete megacárceles con el modelo de Bukele, y un plan de choque para recuperar el territorio en 90 días. Que estas propuestas siguieran vivas, en vez de matizarse para el centro, evidenció que la campaña apostó más por consolidar y movilizar que por moderar.
En mensajes nuevos, aparecieron tres, dignos de rastrear. Primero, el encuadre identitario-moral de de la Espriella se formalizó en documento, con su tesis de “extrema coherencia” fundada en familia, trabajo, fe, propiedad y seguridad, con referencia a la pax romana y a la idea de que “la paz no se negocia”. Segundo, del lado empresarial surgió un mensaje de “la democracia está en juego” como llamado movilizador: un sector de comerciantes y empresarios llamó a votar “por la fórmula que respeta la democracia y la Constitución; Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo”, más por Restrepo que por de la Espriella. Y tercero, el mensaje nuevo de Cepeda fue justamente el de la humildad estratégica, que no existía antes del 31 de mayo.
ANÁLISIS DE LAS FIGURAS VICEPRESIDENCIALES 2026 Y PREVIO
El día de hoy cierra una campaña de balotaje en la que las fórmulas vicepresidenciales jugaron un papel muy distinto al que tuvieron en primera vuelta. En la primera etapa, operaron como señales de perfil más que como motores de voto, pues comunicaban qué tipo de gobierno propone cada candidato, sin movilizar electorado propio relevante de forma autónoma. La segunda vuelta invirtió esa lógica. Frente a un universo decisivo compuesto por indecisos y voto en blanco, cada campaña necesitó que su fórmula vicepresidencial hiciera trabajo de frontera para tocar electorados que el cabeza de lista no alcanzaba por sí solo.
Gobernabilidad: el escenario desde el 7 de agosto
05
5.1 EL CONGRESO: EL VERDADERO TERMÓMETRO DEL PODER
CÁMARA DE REPRESENTANTES – COMPOSICIÓN GENERAL
182
SENADO – COMPOSICIÓN GENERAL
103
CÁMARA DE REPRESENTANTES – GOBERNABILIDAD
182
SENADO – GOBERNABILIDAD
103
Composición del Congreso – Gobernabilidad del presidente
La elección de Abelardo de la Espriella abre un escenario de gobernabilidad exigente desde el primer día de su mandato. El nuevo presidente llega a la Casa de Nariño sin una mayoría consolidada en el Congreso, lo que desplaza el centro de gravedad del poder hacia los sectores no alineados y obliga al Ejecutivo a construir apoyos de manera temprana y sostenida.
En el Senado, sobre un total de 103 curules, el Gobierno parte con un núcleo cercano de aproximadamente 32 senadores, mientras que el bloque asociado a la oposición de Iván Cepeda alcanza cerca de 37 escaños. En este contexto, las 32 curules independientes se convierten en el factor decisivo para la conformación de mayorías. Esto implica que la viabilidad de la agenda legislativa dependerá de acuerdos amplios y oportunos, sin los cuales el Gobierno enfrentaría serias dificultades para avanzar en sus prioridades.
Un panorama similar se replica en la Cámara de Representantes, donde la correlación inicial también es desfavorable para el Ejecutivo: 54 representantes afines al Gobierno frente a 61 cercanos al bloque cepedista. Las 46 curules independientes vuelven a ser determinantes para inclinar las votaciones. Sin embargo, en este escenario la construcción de mayorías no se dará a través de bloques cohesionados, sino mediante una negociación 1.1, marcada por dinámicas regionales y demandas territoriales, lo que incrementa el costo político y operativo de cada iniciativa.
Paradójicamente, algunas de las principales banderas programáticas de de la Espriella podrían facilitar la construcción de consensos. Temas como seguridad ciudadana, fortalecimiento institucional, control del orden público, promoción de la inversión y crecimiento económico cuentan con respaldo transversal en las distintas comisiones.
5.2 POSICIONAMIENTO DE LOS PARTIDOS
Una victoria de Abelardo de la Espriella consolidaría la convergencia de los principales sectores de centroderecha y derecha que se articularon durante la segunda vuelta presidencial. En contraste, los partidos y movimientos afines al Petrismo, junto con las organizaciones políticas del bloque progresista, pasarían a conformar el núcleo de oposición al nuevo gobierno.
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Implicaciones y mensajes clave
6.1 PRIORIDADES ESPERADAS DEL NUEVO GOBIERNO
La elección de Abelardo de la Espriella representa una ruptura frente a las principales líneas de política pública impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro. Más allá de un cambio ideológico, el resultado refleja un mandato ciudadano orientado a fortalecer la seguridad, recuperar la confianza empresarial y acelerar el crecimiento económico. La nueva administración llega con la expectativa de corregir aspectos que sectores empresariales, inversionistas y partidos de oposición han cuestionado durante los últimos cuatro años, particularmente en materia de seguridad, inversión, política energética y relacionamiento internacional.
COMPETITIVIDAD Y CLIMA DE INVERSIÓN
En el frente económico, la prioridad estará centrada en recuperar la confianza inversionista y mejorar las condiciones para la actividad empresarial. La campaña propuso reducción de cargas tributarias para el sector productivo, simplificación regulatoria, reducción de trámites y ajustes institucionales orientados a aumentar la competitividad. Lo anterior podría traducirse en una revisión de políticas regulatorias adoptadas durante el actual gobierno y en una agenda enfocada en atraer capital nacional e internacional.
RELACIONAMIENTO INTERNACIONAL
La política exterior mostrará un giro hacia una relación más estrecha con Estados Unidos y otros socios estratégicos occidentales. En seguridad, podrían retomarse esquemas de cooperación similares a los desarrollados en décadas anteriores, mientras que en materia económica se buscará fortalecer la atracción de inversión extranjera y los vínculos comerciales con mercados tradicionales.
SEGURIDAD Y CONTROL TERRITORIAL
La seguridad probablemente se convertirá en el eje transversal del nuevo gobierno. Durante la campaña, de la Espriella planteó el fortalecimiento de las capacidades militares y policiales, el endurecimiento de la respuesta estatal frente a grupos armados ilegales y el abandono de la estrategia de Paz Total impulsada por la administración Petro. En consecuencia, podrían observarse revisiones a los mecanismos de negociación con organizaciones armadas, incremento de operaciones ofensivas y mayor cooperación en materia de inteligencia y lucha contra el narcotráfico.
EACTIVACIÓN ECONÓMICA Y SECTOR ENERGÉTICO
Otro de los focos esperados será la recuperación del crecimiento económico. La administración buscará acelerar proyectos de infraestructura, fortalecer sectores productivos tradicionales y recuperar la actividad extractiva como motor de ingresos fiscales y exportaciones. En este contexto, se anticipa una política más favorable hacia la exploración de hidrocarburos, nuevos contratos petroleros y el desarrollo de proyectos de fracking, en contraste con las restricciones impulsadas por el gobierno saliente.
6.2 PRIMERAS SEÑALES DEL GOBIERNO ENTRANTE
Primeras señales del gobierno entrante (21 de junio – 7 de agosto)
Conformación del equipo de empalme
Definición de los responsables de la transición entre el gobierno Petro y la nueva administración.
Primer indicador sobre el peso político de los sectores que respaldaron la candidatura de Abelardo de la Espriella.
Definición de perfiles del nuevo gobierno
Identificación de la participación de técnicos, empresarios, exfuncionarios y representantes de los partidos aliados.
Señales sobre el modelo de gobernanza y toma de decisiones del futuro gobierno.
Negociaciones para la construcción de mayorías en el Congreso
Acercamientos con Cambio Radical, Centro Democrático, Partido Conservador y sectores del liberalismo.
Evaluación de la capacidad del Ejecutivo para consolidar una coalición estable y disciplinada.
Primeros anuncios programáticos
Definiciones preliminares en materia de política energética.
Señales sobre las prioridades económicas y regulatorias del nuevo gobierno.
Confirmación del gabinete
Especial atención a los nombramientos del equipo económico.
Indicadores sobre el enfoque de la política fiscal y económica de la administración entrante.
Posesión presidencial
Inicio formal del gobierno.
Confirmación de las principales orientaciones políticas, económicas y legislativas anunciadas durante la transición.
Sonajero ministerial